Pasos para obtener
el perdón: 1) Reconocimiento de la condición
de pecador (1 Juan 1:8; Salmo 51:2,3). 2) Arrepentimiento sincero (Hechos 3:
19; Lucas 3:8; 13: 3-5). 3) Aceptación de Jesús como único Salvador (Hechos
4:12; 5: 31; 10: 43). 4) Confesión. La confesión es indispensable (Salmo
32:1-5; Proverbios 28:13). Debe nombrar el pecado cometido. (Levítico 5:5).
Pagará por los daños causados (Levítico 6:4). La confesión debe ser hecha a
Dios (1 Juan 1: 9; Isaías 1: 18- Salmo 103: 3). 5) Conversión (2 Crónicas 7:14;
Hechos 3:19).
El maravilloso
perdón de Dios. Dios perdona completamente
(Isaías 43:25; Hebreos 8:12; 10:17) . El perdón es gratuito ( Romanos 3:24).
Somos perdonados en el acto (Lucas 23:39-43). Obtener el perdón es como
arreglar una cuenta pendiente. El pecador no tiene con qué pagar la deuda; pero
Jesús la pagó por él en la cruz del calvario y ofrece los méritos de su
sacrificio al que desee aceptarlos.
Arrepentimiento. El arrepentimiento verdadero comprende dolor sincero y profundo por
haber pecado (2 Corintios 7:10). El arrepentimiento es indispensable para
obtener el perdón (Hechos 2: 37,38).
Confesión. Los pecados deben ser declarados a Dios, porque El puede perdonarlos. No
puede haber perdón a menos que haya sincera y completa confesión (Proverbios
28:13). “La confesión de nuestros pecados, ya sea pública o privada, debe ser
de corazón y voluntaria. No debe ser arrancada al pecador. No debe hacerse de
un modo ligero y descuidado. La verdadera confesión es siempre de un carácter
específico y reconoce pecados particulares… La confesión no es aceptable para
Dios si no va acompañada por un arrepentimiento sincero y una reforma.
Debe haber cambios decididos en la vida; todo lo que
ofenda a Dios debe dejarse. Tal será el resultado de una verdadera tristeza por
el pecado”. (E. G. de White, CC págs. 38,39).
Conversión. Como resultado del arrepentimiento y la confesión se produce un cambio
radical en el carácter del pecador. «Si alguno está en Cristo nueva criatura
es: Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas,, (2 Corintios
5:17).
Los que llegan a
ser nuevas criaturas en Cristo Jesús producen los frutos de su Espíritu: Amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fidelidad,
mansedumbre, templanza”. Ya no se conforman con las concupiscencias anteriores,
sino por la fe siguen las pisadas del Hijo de Dios, reflejan su carácter y se
purifican a si mismos como El es puro. Aman ahora las cosas que en un tiempo
aborrecían y aborrecen las cosas que en otro tiempo amaban. El que era
orgulloso y dominador es ahora manso y humilde de corazón. El que era vano y
altanero es ahora serio y discreto. El que antes era borracho, es ahora sobrio,
y el que era libertino, puro (E. G. de White, El camino a Cristo. págs. 58,59).
Justificación. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo. Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo
murió por los impíos… Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo
aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya
justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (Romanos 5:1, 6, 8
,9).
“El perdón de Dios va mucho más allá del perdón del
pecado. Dios no sólo perdona, sino que justifica. Esto significa que el hombre
está realmente sin culpa delante de Dios”. (Billy Graham. El mundo en llamas
pág.167).
Santificación. Después de la justificación, con la ayuda de Dios, hay que mantenerse
sin caída (Judas 24). No debe haber pecados voluntarios (Hebreos 10:26). El
secreto de la santificación es crecer en el conocimiento de Dios (Colosenses
1:10). La única forma de obtener esa experiencia de progreso continuo, es estar
íntimamente ligado con Jesús y confiar en su poder (Gálatas 2:20; Romanos
8:37).
“Nuestro crecimiento en la gracia, nuestro gozo,
nuestra utilidad, todo depende de nuestra unión con Cristo. Sólo estando en
comunión con él diariamente y permaneciendo en él cada hora, es como hemos de
crecer en la gracia… Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer
trabajo”.
Referencias
Recuperado de: http://vozesperanza.com/cursos/la-fe-de-jesus/lo-que-la-biblia-ensena-acerca-del-perdon-de-los-pecados/

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